La improvisación representa una nueva forma de relación con la incertidumbre, contraria al paradigma del control aprendido al nacer e impuesto por esta sociedad en la que nos ha tocado vivir. Se trata de una metáfora que plantea la necesidad de cambios profundos respecto al modo en que entiendo mi tránsito por este planeta. Y, además, se convierte desde su origen en la esencia primigenia de la Danza Contact Improvisación.
Si buceamos en la historia de esta disciplina artística, veremos que la en la danza moderna, la improvisación tenía por objeto preparar el cuerpo y dirigirlo a otras secuencias de danza coreografiadas y, por tanto, no improvisadas. Los montajes de danza que emplean el lenguaje del Contact Improvisación (CI) tienen como referencia la composición en tiempo real.
Cuando el cuerpo releva a la mente y toma el mando, la danza adquiere mayor vistosidad para quien la observa, porque ofreces algo tuyo y no una copia de lo visto o lo aprendido. Este es uno de los regalos del contact: permite que te expreses con voz propia y que vivas un momento irrepetible. Ni siquiera tú podrás duplicar esa misma experiencia porque tu cuerpo entonces será otro. Lo mismo sucederá con los cuerpos con los que interactúes: minutos después, ellos serán diferentes.
Para Cristiane Boullosa, la esencia del arte de improvisar Mi método se basa “en la comprobación física de las propuestas que me planteo experimentar. Y como todo lo físico resulta efímero, una vez que se plasma, desaparece y ya no se puede registrar”. Improvisar supone en todo un reto también para quienes entienden la danza como un ejercicio mecánico de aprender técnicas, copiar formas y repetir coreografías. Para estas personas, sumergirse en la apuesta novedosa de bailar improvisando puede llegar a convertirse en una experiencia desconcertante.
Danzar desde la improvisación implica activar sensores, siempre en estado de alerta, con los que registrar lo que sucede a tu alrededor e identificar la diversidad y la riqueza de los movimientos propios y de los demás. Pero, además, me da permiso para confiar en mi intuición permitiéndome una relación corporal, mental y emocional distinta con lo que me rodea: con el suelo, con mi pareja de danza, con el aire que me circunda.
De este modo, así lo siento yo, el baile en el que me sumerjo gana en belleza y en plasticidad, se percibe menos impostado. Cada vez que me atrevo a integrar en mi danza las oportunidades que me regala la improvisación: relajo la tensión muscular, reduzco la previsibilidad de mis movimientos, transito por lugares menos conocidos y amplío las posibilidades de entregarme a la sorpresa, a lo inesperado.
Cada vez que aplico en mi vida el hallazgo de improvisar, aquel que interiorizo en mi cuerpo bailando CI, descoloco el puzle inestable de mi realidad cotidiana y ‘compro papeletas’ para que sus piezas comiencen a moverse. Porque el control, la seguridad y la planificación son pautas de conducta coercitivas y limitantes que se nos imponen, desde que nacemos, en la escuela, la familia o la empresa. Aceptar el reto de contemplar la improvisación como un nuevo modo de encarar la vida me proyecta, al sacarme de mis patrones de movimiento, hacia escenarios insospechados y, por tanto, más sugerentes.
El anuncio de cambios continuos y de gran calado a los que me aboca el tiempo presente, me anima a descubrir las ventajas de aceptar la improvisación como una alternativa a lo ya conocido o frente a lo que no me convence.
Aprender a reaccionar con soltura frente a lo no anhelado, en mi opinión, debería convertirse en una materia obligatoria del programa académico de todo centro educativo. Si contemplo lo sucedido en estos últimos años, aquellos que nos han traído grandes transformaciones en muchos ámbitos de la realidad, no queda más remedio que asumir el hábito de improvisar como vía de adaptación a los nuevos tiempos. Y en esta actualización permanente de saberes, os aseguro que el CI se convierte en una magnífica academia donde formarse para aprender a lidiar con la incertidumbre nuestra de cada día.
Si quieres profundizar en este u otros temas relacionados con la Danza Contact Improvisación puedes leer el libro Todos los cuerpos bailan.

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