El debate sobre la conveniencia o no profundizar en el contact a través de la enseñanza de sus principios ha sido, desde su nacimiento en 1972, una de las cuestiones que han generado polémica dentro de la comunidad de Contact Improvisación que frecuentan las jams.
“Mi tarea como facilitadora no es ofrecer fórmulas o soluciones. Tampoco es ponerme en el lugar del que aporta el conocimiento. Se trata nada menos que de un intento de compartir y aprender sobre nosotros mismos mientras experimentamos un diálogo directo con el mundo; de ser afectados, de nutrirnos, de ensancharnos y de convertirnos en otro”.
Esta declaración de intenciones, suscrita en 2018 por Daniela Schwartz en un artículo publicado en Contact Quaterly, ilustra un modo habitual de referirse a la enseñanza y el aprendizaje dentro de la comunidad contactera. Daniela es una reconocida profesora de CI y forma parte del equipo que organiza desde hace décadas el Festival de Freiburg (Alemania.
Sin embargo, hay otros modos de entender la enseñanza de la Danza Contact Improvisación. Cristiane Boullosa se ha convertido, desde hace más de tres décadas, en una referencia ineludible en España cuando se habla de formación sobre Contact Improvisación. Ella es la fundadora, junto a Diana Bonilla, de la primera formación reglada sobre CI que se conoce en nuestro país y una de las pocas existentes en todo el mundo. Ambas han desarrollado un programa teórico-práctico de iniciación a la DCI, que tiene una duración de dos años y que ya han cursado cientos de practicantes de CI desde su lanzamiento en 2013.
Al recalar en España, en los 90, procedente de su Brasil natal, Boullosa sostuvo sin medias tintas su punto de vista sobre la controversia que despertaba hablar de pedagogía en relación con el Contact Improvisación: “No entiendo la polémica que se sigue dando en algunos círculos cuando se defiende que nadie puede enseñar CI, que va en contra de los ‘principios fundacionales’. Esta afirmación tiene su sentido. Cuando nace en Ohio, en el invierno de 1972, el Contacto Impro genera una corriente entre quienes rechazan que esta práctica sea enseñable.
Pero, como suele suceder en la vida, la realidad modifica los planteamientos teóricos. Los talleres que se imparten en el marco de los festivales de contact son, en realidad, clases de formación. La realidad vuelve a ser tozuda. Así, para quienes se acercan a bailar CI, igual que pasa con otras disciplinas, se les plantea la necesidad de profundizar en esta práctica. Y eso puedes hacerlo yendo a clases o experimentando con una amiga o un amigo que ya lo baile. En cualquier caso, Boullosa defiende que el proceso de acercamiento a la práctica debe producirse desde la curiosidad y la investigación personal, más que desde la repetición de pautas: “Quienes terminan nuestra formación en CI confiesan que salen con más preguntas que certezas. Y eso es justo lo que queríamos lograr desde un principio: generar capacidad crítica y curiosidad”.
Acabas de leer uno de los textos contenidos en ‘Todos los cuerpos bailan: viaje por la Danza Contact Improvisación”, el primer libro escrito originariamente en español que se basa en mi experiencia como practicante de esta deliciosa práctica. Si quieres leerlo en su totalidad, ya puedes adquirirlo en Amazon.

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