Steve Paxton, 1 año después

Steve Paxton

Este 20 de febrero se cumple el primer aniversario del último vuelo de Steve Paxton. El genial coreógrafo, nacido en Arizona en 1939, se marchó de este mundo dejando un espacio difícil de llenar en la danza contemporánea. Su figura hay que situarla en el panteón de los imprescindibles junto a otras muchas visionarias que se lanzaron a investigar el movimiento, más allá de las convenciones, rompiendo las fronteras y abriendo nuevos caminos.

Su muerte vino acompañada de una riada de manifestaciones de reconocimiento al padre del Contact Improvisación. Paxton hizo muchas más cosas extraordinarias en su vida además de inventarse esta locura, pero para quienes descubrimos la experiencia de improvisar desde el flujo del movimiento, escuchando el espacio, jugando con nuestro peso, desafiando a la gravedad, en contacto (o no) con otros cuerpos y pieles extrañas; las enseñanzas de este transgresor irredento nos abrieron la puerta de una nueva forma de entender la danza.

Y quizás, a quien no se haya profundizado en lo que el Contact te aporta, esta afirmación puede parecerle exagerada. Entonces, para ilustrarla, se me ocurre citar a mi maestra, Cristiane Boullosa cuando dice: “Vivimos cómo bailamos, bailamos cómo vivimos”. Más allá de las opiniones, comparto con otros muchos compañeros y compañeras con los que he estado en jams, clases y festivales de CI, un descubrimiento similar. Cuando empecé a practicar Contact sentí que esto era mucho más que bailar, sudar y conocer gente cool. Atreverse a escucharte, desde tus miedos y tus límites, en la búsqueda de superar patrones de movimiento que siempre te acompañaron, te enseña que hay una gama infinita de posibilidades para danzar y para vivir.

Un día después de su muerte, hace un año, escribí un texto en el que le denominaba ‘El señor de las preguntas’. En sus más de 100 artículos, en sus innumerables charlas, Paxton regaló un discurso muy sólido sobre el que otras mentes investigaron y desarrollaron los principios sobre los que se asienta el Contact Improvisación.  

A Steve le encantaba provocar, romper esquemas. He aquí una de sus famosas sentencias: “La danza en solitario no existe. El bailarín baila con el suelo. Añade otro bailarín y tendrás un cuarteto. Cada uno bailará con el otro y ambos a la vez con el suelo”. Esta es otra de las joyas del Contact. Reconocer que “cada vez que toco, soy tocado”, te conecta con la interdependencia de los cuerpos, pero también con la que se establece en la vida con los seres (y no sólo humanos) con los que te relacionas.

Echamos de menos a Steve Paxton, como lo hacemos con Jess Curtis (se nos fue un mes después que Steve); o con Nancy Stark Smith (fallecida en 2020), otra voz indispensable para profundizar en esta práctica. Al bailar alguna de las jams que se celebran, como aquelarres, en lugares alejados, evocamos sus consejos para gozar con la delicia de sentirnos partes de una revolución incruenta, de una manera deliciosa de entender la vida.

¿Quieres leer más sobre Contact Improvisación?

Puedes hacerlo a través del libro ‘Todos los cuerpos bailan: viaje por la Danza Contact Improvisación’. Esta obra, una de las pocas escritas en origen en español, la autoedité y publiqué en 2022, coincidiendo con el 50 aniversario de la invención del CI, para dar a conocer esta adictiva disciplina que le ha cambiado la vida a tanta gente.

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