Escucha-con-tacto

Ripoll Danza

Quien escucha se desnuda tanto o más como quien es escuchado. Vestirse de escuchador, de escuchadora, exige práctica. Y también requiere de un cierto arte. No hablamos de una disciplina gimnástica que se ejercite sin más.

La Danza Contact Improvisación es amiga de la escucha y del contacto.

No se debería escuchar de cualquier modo y manera. La buena escucha es como el buen amor: un ejercicio delicado que demanda atención, tiempo y ganas. Además de delicadeza, pasión y calma.

La escucha podría verse como una ducha de posibilidades nuevas contra las que tu mente lucha. Peleamos para parar la máquina de nuestros pensamientos, de la contaminación mental que nos impide observar lo que sucede a nuestro lado.

Escuchar no es sinónimo de entender. Para escuchar hay que respirar bien.

Entra en contacto con las demás personas: baila, habla, lucha, crea. Pero sobre todo escucha y ya verás todo lo que aprendes.

Estas y otras reflexiones sobre el Contact Improvisación las puedes leer en el libro ‘Todos los cuerpos bailan: viaje por la Danza Contact improvisación’.
En Amazon puedes adquirir la versión en papel por 16€.

2 responses to “Escucha-con-tacto”

  1. […] ante todo, una jam es un espacio de investigación, creación y juego de cuerpos entregados a la escucha, el intercambio desde la fisicalidad y el respeto de la seguridad de los […]

  2. […] cuerpo que escucha. “Para mí la danza nace cuando el cuerpo está escuchando, cuando la persona que está bailando se entrega al movimiento sin miedo. Y en el caso de la DCI, […]

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