Resulta interesante constatar cómo el Contact Improvisación anima desde sus inicios al seguimiento grupal e individual de unos principios básicos compartidos, al tiempo que se presenta como una experiencia libérrima. Para Cristiane Boullosa, bailarina y pedagoga hispanobrasileña, el conocimiento e integración de estos principios en la danza cobra un sentido fundamental. “Para mí, la defensa de los principios del contact es un hecho irrenunciable si lo que has decidido es practicarlo. Trato de aplicarlos físicamente y de un modo más vivencial, menos cerebral y dialéctico, porque así adquieren una mayor conexión con la realidad”.
Veamos 4 principios que definen a esta práctica maravillosa y única:
Danza física y democrática: La Danza Contact Improvisación es una práctica democrática para la que no se requiere ningún requisito físico específico. En realidad, toda persona que se mueve está condicionada por la intervención de diversas fuerzas físicas: gravedad, inercia, empuje, espirales, caídas, tracción, etc. Todas ellas se manifiestan, lo queramos o no, de forma espontánea cada vez que nos desplazamos por el espacio. Los cuerpos articulan su movilidad a partir de unos principios inmutables que nos igualan a todos los seres humanos y que nos acompañan desde que nacemos. Además, el contact es una danza no jerárquica y no competitiva.
Tolerancia y no juicio: El ‘no juicio’ surge como un horizonte deseable basado en la tolerancia y en la apertura corporal y mental frente a lo diferente, a lo diverso. Aceptar que juzgamos u observar cuándo brotan los prejuicios de modo automático es el paso previo a tratar de reducirlos o, directamente, hacerlos desaparecer. Resulta interesante observar desde un punto de vista energético, tanto la presencia como la ausencia de juicio, ya que afecta al movimiento, a lo puramente físico.
Respeto y seguridad: El respeto en el contact se ve con más claridad cuando doy prioridad a la responsabilidad y al cuidado, a la seguridad de todos los cuerpos. Y eso me lleva a bailar desde una actitud no intrusiva, que no busque cambiar a la otra persona para imponer mi forma de moverme. Danzar desde la escucha implica, al menos en esta práctica, hacerlo descubriendo actitudes tolerantes, de respeto y no juicio. Partir desde este lugar nos aporta mucha más información y se transforma en una fuente más cercana a lo que realmente está presente en nosotros y nosotras, y en la pareja de baile.
Improvisar como metáfora: La improvisación representa una nueva forma de relación con la incertidumbre, tan presente en nuestros días, que choca con el paradigma del control que aprendí al nacer y que domina esta sociedad en la que nos ha tocado vivir. Se trata de una metáfora que plantea la necesidad de cambios profundos respecto al modo en que entiendo mi tránsito por este planeta. El componente de improvisación es intrínseco al origen y a la esencia del contact.
¿Te interesa profundizar en la práctica del Contact Improvisación?
Te animo a que lo hagas leyendo mi libro ‘Todos los cuerpos bailan: viaje por la Danza Contact Improvisación’. Esta obra, una de las pocas escritas en origen en español. Está autopublicada, con mis propios medios y sin la participación de una editorial, en 2022, coincidiendo con el 50 aniversario de la invención del CI, para dar a conocer esta adictiva disciplina que le ha cambiado la vida a tanta gente. Hasta el momento ya se han vendido 600 ejemplares.
IMAGEN: *La foto que ilustra este post pertenece a http://www.espaciofci.com Gracias por compartirla. Ameo3
Si tienes curiosidad por saber más, entra en este enlace de las plataforma Amazon y consigue mi libro por solo 16 euros.

